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miércoles, 15 de junio de 2011

NUNQUAM LUMEN de Rossana Arellano

Dejo a este lado de mis charcas este poema de nuevo. Hace mucho lo había subido al tercer blog con enlace al tuyo, querida Ross: 
http://desdelacharcaderanas3elisa2.blogspot.com/2010/11/rossana-arellano-g-poesia-y-otras.html








5 comentarios:

  1. No es la primera ni ha de ser la última vez que te diga :

    ESA CASUALIDAD EN TU BÚSQUEDA DE OTRA ROSSANA, NO ERA TAL...
    FUE, COMO DICE MI PADRE
    UNA
    CAUSALIDAD
    Te voy a querer siempre RANITA AZUL, nos iremos encontrando a través de los tiempos en la escala celeste de las vidas.
    UN ABRAZO
    Rossana

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  2. Querida Elisa: tenemos cosas en común, como el que nuestros padres fueron judíos. Siempre lo he considerado un gran privilegio porque son seres muy profundos en su forma de mirar la vida. Gracias a mi padre aprendí a andar por la vida con ojos claros, sin dejarme cegar por toda esa banalidad que rodea a la humanidad. Aquí tienes a una paisana que te trae un poco de regreso a tu historia a tu tierra. Un abrazo grande.

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  3. Rossana, querido ángel del Sur:

    La vida siempre lleva sus lazos pensando en el individual futuro, ella también sabe de los tiempos anteriores y posteriores; no podemos prescindir de hechos que deben darse en la vida de los seres humanos, y de ellos debemos siempre aprender todos aún no siendo imprescindibles; quien pasa por alto su significado no es invitado a la mesa de los hombres, pero tampoco será parte de los proyectos de la propia naturaleza divina que le tiene. "Quien tenga oídos escuche" Es la ley. Un abrazo enorme.

    *El calzado no hace más seguro y mejor nuestro caminar, lo hace quien sabe el suelo que pisa y adonde se dirige*(otra frase de la Rana) ;-)

    Siempre agradecida.

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  4. Clara S., encantada y es un honor verte por las charcas, espero que mis croares a una experta no le sorprendan o asusten, somos bichos raros y patosos pero nos hacemos querer, creo.

    Mirar la vida ha sido una de mis constantes tan vitales como observar su respuesta cuando se falla. Es cuando comprendemos indistintamente el valor que tienen las cosas que aún nos parecen pequeñas o quizá no valoramos el resultado por temor a encajar en las más grandes, perdiendo la oportunidad de ser amados o queridos e incluso de ganarnos el respeto de aquellos que estaban más cercanos a nuestro corazón, siendo fuente de lo más genuino y deseado al sentimiento aunque fuésemos el polvo de su solapa. Es así de sencillo todo cuando miramos el valor que tienen las cosas que perdemos en el camino. Yo, aprendí una lección poco a poco y sé ya a raíz de hablar y recordar algo de mi niñez, que aprendí lo que es "el banco de la paciencia" (una reflexión escrita), porque hay también otras cegueras que nos acompañan y que son producto del temor que tenemos al propio corazón, ese loco desmadrado que nos hace torpes o tropezar tantas veces, ganándonos injustas reprimendas de la vida.
    Gracias por acercarte y hacerme compañía, mi buena compatriota. Aprenderé de ti. Un beso e igualmente mi abrazo.

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  5. Ofrezco una disculpa al retirar algunos datos que creí necesario divulgar aquí porque son así ciertos, pero dejo el protagonismo a la poesía, al poema, a su autora que es en realidad lo que importa para mi criterio personal, agradeciendo el resto de comentarios de todo corazón.

    Elisa

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