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viernes, 10 de enero de 2020

Lienzo de luces y sombras



De luces y sombras se llena la vida en sus pensamientos.
La luz descubre los contrastes de las cosas físicas, define su naturaleza y los resultados se comprenden, observándo todo lo que nos llena.
La gélida belleza de este paisaje produce emoción y admiración, hace que se encienda dentro de cada ser, una cálida llama, dando calor espiritual al lugar producido por las emociones. Contraste es también la expresión de quien lo disfruta, porque razona lo que percibe dentro y fuera con sus sentidos.
Fluye desde la emoción del alma.
Es el paisaje fotográfico, una vida detenida que se percibe, podríamos afirmar que no es necesario hablar de ella, ni describirla y sí contar una historia de tantas que pudieron ocurrir o pasar por su lado. 
alattkeva

jueves, 18 de diciembre de 2014

Me inquieta - Mi poesía con música de: Johann Sebastian Bach Violin Concertos BWV 1042,1041,1052,1056a


"El que regresa viaja hacia el vacío
busca recomponerse
juntar sus trozos
quizá en el impermiable
perdido aquél otoño
en la estación del Norte."
 (Carlos Gottberg)


Me inquieta esta suma de sombras
por corredores largos
con sus tinieblas mansas
ante los pasos asustados,
buscando en los recuerdos
detrás de las columnas.
Me inquieta 'la novicia'.
Me inquieta esta alma mía
depósito misterioso del ayer en otro cuerpo.
(¡Oh, por favor, que estoy diciendo!)
Tal vez no era este su propósito...
Mi espíritu la calma,
subyugado por las noches de penumbras
en los conventos tristes.
Perduran aún dando su karma.
Me siento ante el salterio
con cantos de los salmos,
por un camino de estrellas
evitando los momentos de angustia y dolor.
Bajando por la niebla
iluminada de silencio
presentido en mi interior;
y, detrás de cada celda
presente está el Señor.
Levitan las novicias
entregadas a Dios
y, algunas seremonias,
nirvana son de claustros
se aroman de azucenas
pureza del Amor;
e invitan a la vida
meciendo pensamientos
de amanecida angustia,
a golpes de latidos
se escucha su oración.
A. Elisa L. V.


domingo, 16 de noviembre de 2014

Sacred Buddha - Straight To The Heart


Por  los viajes de mis sendas 
soy 'la rana' sibarita,
no hay humano que me imita 
si sus ojos llevan vendas. 

Cómo y porqué se dirime,
del que me dirige el alma,
si nos regala la calma
y humildad si nos redime.

Quien no tiene más acierto
por el mundo de los vivos,
desconoce en los olivos 
la paz de Dios en el huerto.

Fecunda sabiduría,   
es esencia y estremece;
toma un dáctil y obedece
mitigando amor por día.

En cada verso acumulo
palabras de silabeo,
dan su giro en balanceo
y un pensamiento acumulo.

Salomas de marineros
para pescar en la mar,
y yo que pesco al azar 
pesco lunas y luceros.

Y de los bienes del mundo
recibes de lo pactado,
el favor de lo logrado
y se disfruta al segundo.

Por eso voy por mi cuenta
con la palabra de anzuelo,
siendo del huerto mochuelo
y de mi olivo regenta.


A. Elisa Lattke V en: "Ranita Azul"



miércoles, 15 de octubre de 2014

El último tramo (relato)



No sabía de qué se trataba, había llegado por casualidad al último tramo de un lugar llamado "Vida" y eso la inquietaba. Salir del sueño era imposible pero recordaba que aún llevaba en los bolsillos las últimas piedras recogidas del río. Las sentía y las acariciaba con sus manos. Eran siete. No sabía qué hacer y decidió sentarse sobre las raíces de un tronco al lado del agua. Decían que era lo último que quedaba de "El Árbol de la Sabiduría". Lo acarició por un rato pensando que, si volvía a despertarse de su sueño, era posible que ya no existiera en la vida. Cerró los ojos por un instante y recordó que muchas veces había deseado estar al final del camino, En el último tramo sin despedirse de nadie. Sin sentir una caricia, un beso y menos, ver un rostro llorar... ¡Quién iba a creer en la tanta hipocresía que había por el mundo! ¡Y para qué volver a empezar de nuevo, si lo único que tuvo seguro, fue la inocente y feliz infancia, lo más hermoso de toda vida, como los ojos verdes de su madre terrena!

Así que cogió cada una de las piedras, y las fue tirando al mismo río de la vida que la había traído. Por cada una que lanzaba, pidió un deseo. Sabía que uno solo de ellos, haría que ninguno de los otros de los que había desechado, volviese a repetirse. Para que nunca volviese a la vida con la misma carga negativa.

Cuando termino de tirar la sexta piedra, se abrazó a lo que quedaba del tronco de "la sabiduría", colocó la séptima piedra en el centro de lo que quedaba del mismo. Aún permanecía enraizado a la tierra. De inmediato y para su sorpresa, empezó a retoñar de nuevo. Sintió que recobraba sus alas, las que siempre anhelaba volver a tener para volar donde deseaba. Sólo la luz de otros ojos que no tenía a su lado, los que había amado tanto, podrían haber hecho ese milagro....El árbol retoñaba de nuevo y el verde de sus ramas eran del color de esos ojos que amaba.

Despertó de nuevo en medio del caos de lo que parecía ser un bello sueño. Pero algo que no comprendía había pasado dentro del mismo sueño. Se encontraba en un lugar desconocido y todos hablaban de guerra y muerte. Cerró los ojos de nuevo y siguió soñando... A su lado estaba su madre y ella era una niña. La fronda de un hermoso árbol las cubría a las dos y se sentían a gusto. Su madre leía en voz alta el libro que siempre recordaba, con ese título tan largo: "Las ranas azules nunca mueren, sólo recuerdan el último tramo de un relato...".


Por fin estaban juntas y esta vez, pudo quedarse dormida como deseaba: dentro de otra vida para despertar de nuevo a la verdadera.



Australia Lattke Valencia

©

domingo, 15 de julio de 2012

Como lebrel corredor


Foto: alattkeva

-
Sé que aún estoy aquí
en la ahogada presencia de mí misma,
como tantas veces lo necesite el alma
para llenar el hueco de la mente.

Cavidad encefálica de recuerdos
como parte de su más fiel incertidumbre
y lebrel corredor en nubes de silencios.

En el delirio imprescindible de los sueños,
en el dolor del tiempo que se ha ido,
nos vamos haciendo menos del ser y sí bosquejo de quien proyecta un pensamiento...

-Trébol de la suerte.-

Porque la vida no tiene más que eso que ya ha pasado
y que va de camino en este ahora,
dejándonos atrás como una entrega incauta,
a veces casta otras necesaria
con su apertura o su dulzura
mientras roza la franja interminable de sueños,
y cansancios con su vocerío habitual,
sus temores necesarios hacia una nada
de fatigas y desnudeces mientras se vuelve;
acaso buscando un lugar añorado,
que se ajuste al tiempo dado
del que somos capaces o, siendo de ello prisioneros,
hallamos por fin las huellas de unas pupilas donde reflejarnos;
único y deseado espejo de verdadero Amor terreno
donde se culmina por fin nuestro camino.

Quizás... nuestro ansiado premio en este lado.

Una nada más que se consuela en vivo por el mundo,
pero se sabe en previsión o reserva de su evento,
disponible como energía del cosmos necesaria.

Aquí se viene en busca de la caricia y ella da vida
con su ternura imprescindible en unos besos
bendiciendo la vuelta en otros labios,
con la misma cruz marcada de los siglos
para hacerse a las alas de los ángeles.
¡Porque sin ellas no nos ganaríamos un cielo
ni sabríamos de nuestro fugaz tiempo en su reflejo!

Elisa-12

viernes, 23 de marzo de 2012

Magia primaveral


Si el viento nos despierta en tenues sombras
por azules veredas de algún cielo,
y me ves meditando con anhelo
has de sentirme en sueños si me nombras.
Si el color de mis ojos iluminan
caminos con atajos de nostalgia;
yo seré de los cuentos con su magia
en hechizos de amor que se adivinan.
Si el susurro del viento ves que pasa
y hay un vuelo de bella mariposa;
es seguro que libe de la rosa
ese néctar de amor que me acompasa.
Porque soy la caricia de algún cielo
que se mezcla en fluidos misteriosos;
regalo y pensamientos luminosos
con licencia de amar en este suelo.
Y me voy en las notas de un arpegio
ligadura añadida a partitura;
con tono en Si bemol y su locura,
invitando a tu duende al sortilegio.

Ranita

martes, 13 de marzo de 2012

Es inútil

Por: A. Elisa Lattke V.

Desconozco si al soñar
ya se ha vivido,
si es tuyo este destierro
que se siente;
y en el cambio, no ser,
mi sombra asciende
por la falta de luz
donde me encierro.


Dentro de mi espacio
ya soy círculo
soy de su centro y busco mi medida.
Un sentimiento que lo cruce
u otro más, que llevo en la piel y en ella se siente mi vida.
Mas el tiempo me eleva en sus falsas escusas,
aunque seas del pentagrama blanco de las nubes
escribiendo sólo un nombre en semifusas.

Donde hay un yo personal, ya eres único
pero hay otro que nos piensa,
desde el interior descubres su mirada
comprimiendo todo lo que encierra,
alargando los brazos que se enlazan.

En la dimensión de un sueño
la soledad nos duele,
pues es inútil servir a la esperanza.


No importa el sufrimiento

de quien ejerce el poder en cualquier parte
siempre señala con la mano en alto...
¡En todas partes hay un cabronazo!

Todo lo que genera injusticia contra lo humano
nos hace diferentes en la piel,
seas blanco, negro, amarillo o un cóctel de razas,
serás despreciado u odiado por ser como eres.
Por amar lo tuyo y lo que distingue de esa procedencia;
poco importa que seas una hoja de hojarascas más
del árbol de la vida y que lo ocultes.
Sigues siendo de la misma arena
arrastrada por los vientos de palabras,
surcando la mansión de otros pensamientos
en esos retazos de recuerdos señalados por poemas,
donde eres de una clave en el espanto, el tatuaje o el dolor,
hasta que alguien autorice quién tiene derecho a seguir...
y decide sobre toda vida o todo despojo
encerrándonos en su mundo de 'anos' o 'ismos'

Es inútil que se entienda,
pero nos convierten en palomas salvajes,
siempre a tiro por saber quién se ocupa de nosotros
y repetir a lo largo de la existencia la misma historia,
quién es el que manda por intentar volar más alto.

domingo, 20 de noviembre de 2011

El humano reflejo


En el ritual de un espejo
al que miro a quien me mira,
me repara si suspira
el alma de su reflejo.

Mas paso el tiempo cautiva
yendo más allá del ser,
razonando con placer
no ser la sombra que esquiva.

Frente a el, soy pertenencia
del sueño de otra figura
y le debo mi cordura,
a mi estado de existencia.

Sé que soy de cualquier mito
y del añorado espanto,
por ser humana y del llanto
me siento parte en el rito.

Y soy igual frente a el
en espejo reflejada,
descubriendo en su fachada
ser de lo mismo, hueso y piel.

Porque no hay mejor ejemplo
que el que se pone delante,
o, atrás, y no muy distante
porque al verme, me contemplo.

Elisa
2011

jueves, 23 de junio de 2011

Lo que ata


Me atan la cabeza
y tengo rebelde el corazón.
Hay surcos que aún debo sembrar
y los renglones esperan algunas lágrimas.
Sé que los poetas peregrinos
comen versos duros mojados en ellas
y algunas hojas oxidadas,
les regalan su deshielo
y se va doliendo la memoria
en la costumbre de pensar.

Hoy he buscado
en la dinastía de mis raíces
y no te he hallado,
entonces busqué en un ápice de fe
y me arrodillé al futuro.

Dentro, sentí la muchedumbre de otro tiempo
con su cortejo de camino en el balanceo del agua...
¡Ay un gozo especial que calla ante la muerte!
¿Cuál es la meta del hombre si el amor apaga?
-Le pregunte a mi vida.
¿Qué nudos nos atan la cabeza?
¡Y tu alma se arrodilló a mi lado!


Elisa

sábado, 16 de abril de 2011

Un sueño

 alattkeva
Abr/2011

Simultanea posesión se expresa desde mi interior donde se revela la imagen etérea de un instante. el tuyo y el mío. Encantamiento dentro en su morada donde el alma transita y permanece y, en el silencio del tiempo, en la edad de cada cosa que nos identifica con lo creado y la penumbra del sueño, agitándose rebelde en un pretérito tiempo que se ha acompasado, persiste el futuro que nos pertenece.

Picotea un pájaro azabache su pesadilla y de mis dudas en el presente, surge el llanto de la lluvia que acaricia tu ventana. Por mis añosas falanges que te escriben tantos poemas que amas de mi verbo, dejo en ella lo mejor de mí porque eres la rima de la espiga en flor, y como sé que me entiendes cuando se pasa de la vigilia al sueño en una nada, también sabes que soy tu soledad caminando en la ausencia, rindiendo tributo al Amor que me separa del bullicio, que desea el silencio y otras realidades que aún veo lejanas para el poco tiempo que me regala la existencia; pero sigues estando en mí como tú haces conmigo, sólo falta llegar con sigilo a la estación de un cuerpo todas las mañanas... y despertarlo con un beso.

La vida sigue  con el sol hasta el ocaso y tú y yo somos el polvo que ha soplado el futuro, sobre una hojarasca de sueños.

Pero aún caminarás por el mundo esa es la cosa, lo sé; aún creerás que sigues despierta en otro sueño, el que te he regalado; y hay un pájaro azabache mirando la luz de las ventanas y un gato escurriéndose por entre los cirros de las tardes. No me digas que no pero estabas ahí, estabas mirándome desde tus sueños detrás de la ventana... El gato te había visto y ronroneaba.


*La imagen tiene algunos arreglos hechos por mí para este relato.

sábado, 5 de marzo de 2011

Atrapando pensamientos

Me voy acostumbrando
a atrapar pensamientos
como si fuesen mariposas por el aire...
Y cuando las intenciones se acomodan
se palpa la brisa y lo que trae.

Me voy acostumbrando 
a mirar la oquedad del firmamento
describiéndole con palabras,
en esta cóncava realidad donde aún estoy
con mis ojos que dan sentido a mi caligrafía
descifrando los poemas entre lágrimas.

Se acostumbra a todo esta alma mía
cuanto el aire trae cualquier clave
para empezar un verso...
Hoy sólo acaricié el mar entre mis sueños
cerrando mis ojos, con el dolor gris y efímero
que tiene un atardecer de invierno,
en la costumbre de ser
y no poder dejar 
de atrapar
la luz
de una 
mirada
gritándome
en su espuma.

¡Y no la quise ver!

Elisa en "Don Anselmo"
2011

miércoles, 2 de marzo de 2011

Sobornable

No veis que me deshago
entre los días tristes
y mi afán se interpreta
sobornable a la muerte.
Veis que escribo con lágrimas
para abrazarme luego
y, a la memoria exijo
que se quede en silencio.
Pues no me reconozco
ni en el rincón pequeño
donde guardo mis sombras
en un poema nuevo.
¡Y no veis que me duelo
escondiendo a mis duendes,
enterrada en mi losa
voy atada a sus sienes,
deshojando mi rosa.
No veis cómo dibujo 
el origen del tiempo, 
con el poema oscuro
encendido en el cuerpo.
Indescifrables versos
que extraigo de mis noches
de las cartas sin suerte,
interpreto la vida
sobornando a la muerte.


Elisa
2011

viernes, 28 de enero de 2011

Confluir (Prosa)


Vardia:
 -No sé si llegué aquí para sentirme muerta,
ni quise ser un debe en el haber prohibido.
Si estoy es porque alguien así lo quiso,

o soy algo de la vida o es cosa del amor. 
Se cumple el compromiso.
...
Roni: 

-Pudimos en este juego conversar un poco más, hacer un nuevo trato, necesitábamos vernos y hemos aprendido; no sé por cuanto tiempo me tendrás  a tu lado, mas si mañana muero estoy preparado, pero si es ahora celebro mi partida. Quizá alguna vez me tengan otras manos... Como tú, mi linda flor para el amor del mundo, pero nunca más seré tal como he sido llamado; ni tú serás la misma en este postulado. Seguramente, si he fallado, vuelva pensando en qué y tenga que sufrir el resultado o acaso sepa, que todo lo vivido fue un mal sueño que estaba programado y esto lo que más me aterra, tener que recordarlo. Pero si así ocurriera porque siempre pasa me encantaría percibirte, saber que estás, sentirte, entretener mis dedos ardientes por tu rostro y dibujar estrellas sabiendo que te amo, besándote los párpados, es el consuelo que nos queda en cada encuentro y llorar al ver que marcho.



(La vida comenzó por la ordenación de la materia.)


Vardia: 


-Más lo que ahora me sugiere la disyuntiva absurda de estar  en este mundo, es volver a darme cuenta que estoy enamorada de ti, que nada cambia en ese aspecto, aunque es un juego absurdo que debemos cambiar al hacernos tanto daño. Confluir es hermoso, estar de nuevo en el mundo, pero dime: ¿quién traza el apotema?, ¡para qué todo esto si sabemos que acá todo desaparece físicamente, cambia o se altera y se lo lleva el viento y, ¡ todo lo que hacemos borra el lema! ¿Hablándole siempre al Amor o, sabernos en una historia inacabada? Ahora, el tiempo nos tiene en su crisol y es ardiente, inflamable, somos combustión para el mismo y pronto seremos ceniza, aunque peleando con la muerte; nos templará la belleza, el Arte, la música, la lírica y... somos en la rima un ritmo o el trébol de la suerte pero tejiendo  silencios para tapar otras heridas.

...
-Talvez esto sea un milagro o lo estemos soñando esperando despertarnos, pero hemos aprendido, conocemos y en este afán de poseernos apenas nos rozamos; nos quedamos sin ganas de sentirnos físicamente para llegar otra vez a esto mismo que llaman "Vida", ¡pero no dejaremos de ser almas 'vestidas de humanos', siempre adaptándonos a muchas desventajas!

... ¡Y cuando menos lo esperas la muerte se acerca y pasa siempre aunque sepamos la respuesta!


- ¡Amado mío, no, ya no quiero volver, entiéndelo, no me gusta este juego, las almas también deben madurar en la Eternidad. Debemos cruzar el océano, morir de amor, sí, pero sentir el bosque en el corazón, pertenecer al sonido de sus montes, conseguir ser cascada, escuchar el arrullos salvaje del amanecer; nosotros debemos sentirnos libres en el verdadero sueño alado sin someternos a las pasiones del mundo que nos enfrentan acá en este lado, teniendo la libertad de ser lo que queramos sin sentir el dolor de la tristeza, desapareciendo siempre del mundo para sufrir la ausencia; es hermoso sentir palpitar un corazón y saber que nuestra sangre lleva el ímpetu de las estrellas, pero nosotros no somos ya de este lado y sí de otra naturaleza superior, donde no existe la duda porque con ella todo es de las sombras. Comprende de una vez lo que se nos ha dado para ser felices, dejemos de jugar y que sea el juego quien recobre la magia de nuestros instintos... No hemos confluido para repetirnos en la vida cuando hemos completado todas las experiencias. Mira, es muy fácil como sentir por última vez el viento sobre el rostro...

Roni:

-¡Vardia, Vardia, no, todavía no, amor mío!



Elisa.

Abril- 26/07

Ordenado desorden


Hoy estoy sin mí porque estoy en ti...
Quizá me adelante a todo acontecimiento
y así me vea dentro de mi ojiva espiritual,
sin los huesos que se cubrían de carne.
Hoy sólo late un corazón al que unos llaman alma,
ni tan siquiera me importa las ocultas transparencias 
o la voluptuosidad del mundo.
Soy de la profética soledad 
con las ideas de diligencias
en este espacio absurdo 
que se extiende más allá 
de ti y de mí.

Por este ordenado desorden
aún te contemplo en tu cálido estío;
me asomo al acantilado de tu pecho
para celebrar tu presencia dentro de mi alma.
Como cuando las aves regresan a los árboles
en una tarde gris de nubes de invierno,
llevando un asilo de tempestades.

Así en este conjunto enmarañado
de sombras que delatan la luz que te esconde,
me acompaña la vehemencia 
de un sentimiento,
el relámpago que anuncia
la satisfacción de que otros sigan vivos
mientras muero,
con el magnetismo idílico de tu entrañable imagen.

No sé si dudas pero he visto sobrecogerse 
tu cuerpo al latido de mi dolor
como con un relámpago.
Amor, es que aún, en este horizonte voraz
me guardo de la lluvia hasta que vuelva.

Elisa
2011

domingo, 19 de diciembre de 2010

Invitación




Una va por el mundo como lanza 
siendo fuego en la lezna de un suspiro
abriendo un corazón cuando se queja 
por un todo de renuncias lleno.
La pregunta es: "Amar o ser amado".
El mar invita y un cuerpo va herido. 

Urge la ausencia si palpita el seno
me hallo en el verbo desbocado
y por los astros unidos no me invento,
pero soy elixir de yerbas aromáticas
para colgarme de fragancias preguntando:

"¿Si Dios existe y murió por mis pecados?"
... -Entonces, ¡por qué en el estallido de mis sienes
 usa  su látigo rompiéndonos la calma!

Si quisiera, el satélite de mi barro 
cuando el sonido de su voz me colma,
iluminaría mi interior cuanto se calla
poniéndome un poema en una estrella.
Y por cada amanecer, al alba,
sus gotas de rocío me lavarían la cara.

Sola, en cada anochecer me sabe 
divagar de luces en penumbras.
Entonces, el alma muere de su amor cautiva
y un nuevo amanecer sacúdeme su noche,
llegando al límite del azul en que ilumina...
¡Es ella, tiene mi alma!- 
Se repliega su sombra a mi costado...
¡Brilla en mi corazón redonda en la palabra!
Pero su mar se duele y espera un cuerpo a la deriva! 



Elisa en: "Don Anselmo".
2010

jueves, 28 de octubre de 2010

...No sé si me he perdido (Musa)


...
No sé si me he perdido,
ni sé adónde viajo
al ir sin equipaje;
y entre fuegos de lava
te siento un pensamiento, 
ambulando lascivo.

Debo ser la corriente
de algún aire que pasa
despeinando cabellos
 y besando una frente.
Me disuelvo en el agua
de la acechante bruma
y en la sombra dudosa,
 echo a volar palabras.

Mas te intuyo en la sombra
que cobija silencios 
sin poder detener,
la niebla del camino.
¡Ven, amor al instante
a la Estación del Norte 
que ha llegado el invierno!
Y déjame tus párpados
de las noche calladas
con ojos de vigilia.
Hoy has sido como del sueño al escribirte,
raíces de la vida invernando en mi savia.
y el movimiento mismo, tejiendo pensamientos.
Como otras veces, hoy, te he visto constelada.

Elisa en: "Don Anselmo"
Bern, 13/10/10

jueves, 6 de mayo de 2010

Con inefable acento


Somos de palabras como llamaradas
la voz de la sangre que en eco repite;
somos dos luceros ardiendo en su pecho
brillantes diamantes de luz que le irise.


Enciende la vida en voces flamígeras
hiriendo al Cordero, le derrama sal;
y su lábaro vence al filo de espadas
en púrpura rosa de anhelo lustral.


Con mi canto a solas yo surco sus mares,
misión en las olas, lo mece el azar;
me sacuden vientos historias de lluvia 
de polvo de estrellas y aromas de azahar.


¡La cruz, lo divino, la esclava, el martirio,
la lumbre en las manos, el lirio elegido,
su voz que agiganta allí en mi garganta
y el surco florece, tal vez sin olvido!


Y por estas sienes de amados parajes
mi antorcha es esclava de llama votiva;
suelto mis ideas, blandidas en sables
y, abrazando un ángel, soy su luz cautiva.


Elisa

miércoles, 21 de abril de 2010

Dos vuelos ( Un sueño)

¿Cómo se torna azul todo destello verde dentro del agua clara, y se cambia a tornasol cuando ata la esperanza? 


Mira el verbo que conjuga ofreciendo sus palabras. Son aliento que pone en todas y seduce quienes hablan. Cada pensamiento en flor, relame su sentimiento. Confabulan espacios cada vez que un ave canta pero inquieta noble vuelo cuando es el amor que ata. Pero si es lo contrario, al vuelo no lo levantan. 


Estrecho margen le queda  al tiempo cuando se pasa, ve chocar un ave en vuelo contra cristal y, fracasa. Todo sueño es así, transparente como el, realidad siempre aparente donde se precipita la vida. Es engañosa imagen que rompe el pescuezo de las aves o flagela sus alas.

Yo he visto a las aves volar evitando los cristales; entre plumas de sueños cobijadas de nubes 
para rama de invierno, por
 cornisas de cielos.


Así es todo en la vida. Van volando los sueños como estrellas fugaces, son ideas pensamientos, ellas llevan silencios de sentir un momento al amor que se tiene, como rauda es la suerte y su alma enmudece. La conciencia se niega a creer que se pierde y se estrella la vida y se halla la muerte.


¡Mas no mires tu sueño, si en el suelo desangra!




Elisa 

miércoles, 10 de febrero de 2010

Detrás de “la cortina de la lluvia” (Con ella…y mi madre)



*Este recuerdo que pertenece a momentos de mi vida muy especiales, se desarrolló a través de un sueño.


He llegado a mi patio interior iluminado y, estoy conmigo, me siento a esperar a tu lado, mi buena alma. 
Quise sentir lo mismo allí fuera, escuchar la lluvia, pero no es lo mismo substraerse de los sonidos; pero acá dentro de este cascarón sí, donde los fluidos químicos son menos escandalosos, además  sólo estoy rodeada de luminiscencias y fogonazos de mi propios pensamientos. Ellos construyen la melodía de mis silencios y mi cerebro procesa las necesidades tuyas, mi buena amiga. Hablemos mientras la música de este universo interior suena… Espero a alguien...

Muchas veces tú nos haces que percibamos demasiadas imágenes del pasado. Tras tu "cortina de lluvia" diferente a la real y de agua, la que conocemos en el mundo donde encarnas, es diferente el sonido; pero hoy puedo permitirme esta incursión hacia "el túnel de las imágenes”, mis anales, tu historia, mi años de vida. Allí se concentran los tiempos: pasado, presente y futuro de la existencia en los cuerpos, que te son asignados y, todos tan diferentes e individuales en su personalidad y contenido, enfrentándose al mundo exterior que les espera. Construyendo desde el sentimiento de Amor cuando se conoce y se ha evolucionado para servir a la Idea de la Eternidad  que nos mantiene, sin el estamos definitivamente muertos.

Por un momento puede mi cuerpo substraerse dentro de su propia luz, disfrutar de su propio universo haciéndole compañía a  la vida unicelular, que como huésped espiritual en su materia caduca, reconoce,  porque es el portador de su energía y evolución temporal; manteniendo su lugar de privilegio, siempre amenazado arriesgando su tiempo por malos hábitos del libre albedrío, pero con las ventajas de aprender de su experiencia y la razón del que está dotado. Permitirme este riesgo de  estar dentro de mí tal como lo hago, es dejarme fuera  preocupaciones ante las agresiones exteriores de quien no sabe, si ocurriese cualquier  cosa de mi mundo físico, llamar o... ‘tocar a la puerta de mi mente ’despertándome de mi entroinspección interior, en busca de información espiritual y orgánica a través de mi conciencia.  Alma mía, estar contigo no es sobresalto y sí necesidad vital.

 En este otro lado de mí misma donde me habito, veo lo que me voy dejando sin hacer y que está aquí en los rincones de mi memoria aguardando. Entonces, sé claramente lo que  he dejado, lo que he perdido, lo que ya no volveré  a encontrar, pero también lo que me espera, lo que puede hacernos cambiar las ideas o desistir de morirnos 'la víspera', antes de  entregarme definitivamente a la muerte celular, cuando sepa y llegue el momento, porque sé que como mi madre  y mi abuela y demás generaciones que me precedieron, lo sabré.  Por esto Alma, ya tú sabes de este encuentro, de mi necesidad de volverte a ver y cómo, en un ayer no muy lejano de la cronología terrestre, quedamos tú y yo para sentirnos  en vida y podernos abrazar, sabiéndonos dividas. Habíamos quedado  en ese encuentro para este tiempo mío, cuando la brevedad del mismo se fuese mermando y dominara el dolor moral o físico una realidad, la que deberíamos sufrir en el cuerpo o en el pensamiento. Pero debes saber que  es como si estuviésemos en  otra dimensión del Yo único, el de las impresiones porque nos llegan  a través de nuestros propios órganos sensoriales. Compartimos una información importante que penetra a través de los sentidos que conocemos y, para los cuales nos adiestramos acá fuera de nosotros, siendo son los conocidos: visión, audición, tacto, gusto y olfato, todo lo que procesamos  es evaluado, sentido y tan efímero y necesario pero importante. Debemos aprender, estamos obligados. Sólo soñamos para despertarnos con la muerte de nuevo.

 Dolor que sólo pueden sentir quienes saben de los sentimientos encontrados, necesidades compartidas por nuestra lucha interior, responsabilidades que aún nos tienen atados a este mundo,  temores que sólo son del mismo proyecto inconcluso para superarlos y, cada vez ganar en fuerza espiritual capaz de vencer todo escollo que nos propongamos, para la Vida  en la propia individual. Y, ante el futuro de lo que no puede verse en el espejo reflejado, porque está dentro y hay que recorrer un camino para encontrarse, este mismo que hago yo de vez en cuando… por ti... consigo las esferas de luz para que respires fortaleza. ¿Sabes?  ¡No es agradable  ver la carne iluminada por la luz del Alma, sabiéndola finita, cuando ya sabemos lo que ocurrirá en su proceso hasta su desaparición física, pero todo se ha hecho para que nos enteremos cuando llegue el momento, sí cuando se inicia.


(Desperté para volver a quedarme dormida y ahora, tengo a mi lado a otro ser entrañable que me acompaña.
Es ella la que fue dueña de mis días, los de este hoy, mi progenitora. Me sabe y puede traspasar como yo  "la cortina de la lluvia" para visitarme", hablamos telepáticamente.)

...Sí, madre, tú y yo conocíamos el cómo… Algunas veces lo anduvimos cuando estabas viva, por eso no tuviste  temor de dejarnos. Era también porque  tu cuerpo demandaba descanso, un nuevo cambio, un proceso de depuración en la memoria no importante, la del lastre, la que ya se conoce y está registrada. El mundo nos ensucia, lo sé, es lo terrible.  Nos resbalamos en las cáscaras de otras vidas, perdemos el equilibrio y la suerte de permanecer erguidos. Ahora, delante de ti en este estado, recuerda que te  reproche no dejarme en aquél claustro por haberlo abandonado y no curarme dentro. La malaria me aquejaba allí mismo sin salir fuera. Pero eras tan obediente y sumisa a todo lo que decían otros, que no pude seguir madre, no pude seguir y tú sabías que me asustaba el mundo por eso me ofreciste a Dios, porque no quería perder otras cosas que compartíamos, contigo y la abuela. Yo no quería volver pero estaba débil y enferma, la alimentación no era adecuada  por la austeridad; lloraste al verme, pues los castigos en la celda eran largos y había que hacer muchas cosas, las que llamaban “sacrificios de humildad y adaptación al sufrimiento en nombre de Dios”...  Muchas cosas a las que no estaba acostumbrada.

 Mis votos de silencio y renuncias no me permitían  verte a ti y a mis hermanos. Estabas asustada y arrepentida, sé que no te lo perdonaste porque cuando tenías vida, me mirabas a los ojos y sabías lo que estaba pensando, lo que me pesaba, lo que deseaba...  Yo no quería salir del convento, pero sé que me hubiese muerto si no me sacáis. Algunas veces el castigo era estar fuera caminando alrededor de las celdas, por aquellos corredores sin luz, sólo las estrellas se reflejaban en la fuente; allí iba y me quedaba al lado escuchando el rumor del agua, los grillos y las ranas... ¡mis ranas! Querían que fuese fuerte, que me olvidara del mundo y, todo ese mundo del que me habían arrancado ¡estaba en mí! y con el, un dios que no era el mismo que decían, porque siempre amenazaba castigos terribles y eternos por cualquier cosa. No, no era el mismo, madre, como tú y yo le conocíamos porque el nuestro tenía y tiene música y amor, que está absorbida en claves del pentagrama del Universo interior donde la escucho, la que sólo descifra el tiempo, este mismo que es parte de nuestro encuentro.

Todo está detrás de "la cortina de agua", sabíamos que existía y tú misma al morir y tu madre me lo habíais confirmado, por eso nos atraía el agua de las cascadas, por eso ellas cantan a la tierra cuando se sueltan sus trenzas  y cabellos de luz plateada,  perdiéndose en  debajo de la tierra o brotando de ella, yéndose por los montes, bajando entre las rocas y las piedras, chocando por ellas con fuerza que las lleva desde las cumbres de las montañas; todo esto lo sabíamos madre, la abuela me lo dijo, intentó llevarme a su mundo, preguntó si lo quería al verme triste hace muchos años... ¡No me importaba en ese momento, la verdad, no me importaba nada de la vida, sólo una parte de ella que era hermosa! Escuche los coros, del agua, su música y esas melodiosas voces, suaves como una flauta  entre la niebla, me llamaban. No tuve ningún temor... ¡Si no se lo tenía a la muerte nunca por qué a algo tan conocido y bello, que me llevaría de vuelta! Quería  escapar, huir  y tú, después de tanto tiempo has vuelto también a repetirme: ¿quieres ahora, hija, yo puedo hacerlo, así te arrancaré del sufrimiento en el cuerpo por estar en el mundo si es lo que deseas.

...
Volví a decirte que tenía esperanza, que podía esperar un poco más, que ya era tarde para plantearme una drástica vuelta cuando el camino estaba esperando, quizá un año o dos o diez más... Entonces mis ojos se cerraron y te pude ver, ya no te sentía porque estabas allí frente a mí, me llevabas de tu mano, como cuando eras joven y yo una niña: alta, delgada,  con tu tez trigueña, suave y delicada, estabas mirándome y vi en tus ojos amor, mucho amor. Confieso que,  sí quise decirte que sí, madre, decirte que sí en ese momento porque todo lo enseñado era maravilloso y lo volví a recordar. Tantas veces había pedido morir y no supe resolver mi deseo de inmediato por qué  dudaba o, me acobardaba ante lo que me dejaba atrás... ¿qué razones podría ofrecer para una vuelta precipitada? ... Pero por otro lado pensaba: ¿qué espero de la vida que me hace retroceder, al fin de cuentas ya he vivido y me llevo igual que me dejo lo mejor de mí, pero me dejaba también lo mejor de lo que pude vivir a través de mi existencia y creo que le haría mucho daño mi falta. Entonces, por todo lo pensaba, me invitaste al jardín, allí donde permaneces cultivando tus flores, en medio de tantas aves llenas de colorido y de cantos melodiosos; sí, me sentí bien cuando supe del lugar que te habían asignado, tuve  envidia de no estar contigo y disfrutarlo;  me brindaste un lugar para descansar al lado de un riachuelo; nos rodeaban árboles muy altos y frondosos que desconocía, pero me  aclaraste que eran los que ya no existían en la tierra. Que todo lo que había allí en su mayor parte  había sido destruido por otras generaciones de hombres, y que estaban allí como todas la semillas del mundo; que era un enorme semillero, donde miles de almas cuidaban del futuro y la belleza que adornaría el nuevo lugar, que todo estaba planificado por "El Todo Poderoso"... del que formabas parte tú como el resto de los que supieron amar, sin hacer daño y con paciencia, aguantaron la existencia que les toco, intentando mejorarla para ser felices con lo que les había tocado. Tú, que siempre llorabas cuando te emocionabas, ya no derramabas lágrimas, despedían luz tus ojos , podía ver a través de ellos todas las maravillas que me propusiera. Te pregunté por qué ya no había lágrimas... Me contéstate que ya no las necesitabas porque eran del cuerpo y, en ese lugar eras más que un reflejo de miles y millones de cuerpos, que se habían hecho fuertes a través del dolor, por eso estabas allí condensada en uno pero no cautiva y consciente de lo mejor que se quedaba en esa luz, la que te miraba en las pupilas. Me contaste que esperabas entusiasmada "otra misión ideada por ti misma' y que ya en la misma tierra habías  deseado", que "ella había permanecido esperándote porque tu fe te daba vida eterna”. También me decías que no dejabas de sentir mis lágrimas, mis pensamientos cuando me lamentaba por cosas o por  el amor que sentía, por las frustraciones y por hacer cosas que ya no tenían sentido a mis años, al menos en estos momentos de mi vida...  ¡Sabías de mis fallos, sabías de mis derrotas, sabías de mis ilusiones, limitadas por la convicción de estar mejor muerta que viva, cuando el Amor era el motor que aún me mantenía acá!  Y como somos millones de cuerpos, cascarones del almas, debemos aguantarnos tal como somos, cuando nos proyectamos desde la Vida.


Ahora contigo dentro de mí y yo, dentro de mí misma, con mi propio corazón testigo, reloj de mi tiempo biológico y con mis ojos cerrados,  parece que me indica que la vida aún sigue como la primera vez, y de la misma forma como cuando era niña; sólo que hay una capa sobre otra que se va agregando, sobreponiendo a la anterior como cubierta del tiempo viejo que ha ido pasando, esferas una dentro de otra, cubriéndonos poco a poco de óxido. Sabemos de su entrada y cómo, quizá un mañana nos descubramos de vuelta, porque conocemos el camino andando bajo el mismo chaparrón de agua espiritual, empapados, limpiando nuestras almas, purificándolas, hasta el claro del bosque. Ya allí nos podemos reencontrar con lo que fuimos. Creo que tanto tú como yo, madre, sabemos de la alegría que supone volver... pero también de la dicha  de dejar el mundo para un descanso merecido.

Profundo interior de nuestra visita  me ha dado la oportunidad de adentrarme a través de mi ser para nuestra cita. Ahora, que estoy de vuelta, mi corazón sigue bombeando sangre. Se hace ensordecedor el ruido..., me duele la cabeza, estoy helada y tiemblo, tengo sé y mucha...  Me siento agotada. Y me he despertado, pero pienso que, me gustaría volverte a sentir dentro de mí, madre, quizá vuelva más a menudo,  a esta cita conmigo y contigo mientras puedas, para darme cuenta  que me estuve despidiendo muy pronto de este mundo, donde aún permanezco, sin haber atendido todo  lo que mi alma me aconsejaba mientras paso por la Vida.


Elisa
Feb/10