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domingo, 15 de diciembre de 2013

La soledad siempre se llena de ese algo (Reflexión)

Dios es la metáfora del creyente y a Él se acude en la soledad interior. Ella es como una larga avería del hombre expuesto a las ventiscas de esos avatares ajenos a su vida, ajenos a sus deseos o a sus sueños, sin ver soluciones en su realidad inmediata; o cómo poder mirar el mundo por los ojos del alma si no da tiempo más que para cerrarlos por el cansancio.

Todo texto resume una profunda moral ante las evidencias que asume cada contenido y una va más allá de sus letras, más allá de sus ansias, más allá de lo que cree que sabe... Se trata de ser y dar a los
que somos el valor que nos hace correctos y por lo tanto humanos, no lobos para nuestros semejantes. Entiendo que a veces tengamos que limitarnos a lo que nos dejan como opción y, a partir de allí, tomar lo poco que podemos hacer y transmitir y sentir para demostrar de qué nos vestimos si esos valores son los que nos dan la entereza, para luchar por algo genuino y seguir viviendo...Seguir viviendo sin lo que hubiésemos querido...

 No se trata de alzar a Dios los ojos cada día y hacer nuestra plegaria a lo que está fuera de nuestra voluntad, buscando la solución lejos de nosotros cuando la iluminación está dentro de nosotros mismos; cuando Él ya nos ha dicho de qué estamos llenos para saber actuar ante la injusticia y demostrar que, quien se une por una buena causa es capaz de cambiar su vida, su mundo y lo que hace un bien al resto es parte aprovechable para enseñar a otros.

Dilatado es el pensar del hombre pero milagroso es su corazón cuando se contiene ante la adversidad y asume la inmensidad en cada latido de su pequeñez; y esa es su peor lucha, intentar dominar su corazón en cada palpito y seguir con su tarea de cada día a pesar de estar muriéndose, por algo que ama y nunca pudo conseguirlo. Es que la soledad siempre se llena de ese algo.


Elisa

3 comentarios:

  1. Sucede lo que dices Elisa, y precisamente por ello sentimos esa soledad, cuando es evidente de que no estamos solos, de que Él y el amor están a nuestro lado, en los que nos rodean, en todo aquello que tiene vida, porque ese fue su mensaje y esa fue la entrega que hizo a los hombres, aunque algunos, todavía nos empeñemos en negarlo.
    Un abrazo.

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  2. Elisa, qué maravilla tu escrito, el mundo se nos ha vuelto extraño y el mensaje, a veces cobra dimensión y a veces se oculta. El ser humano está invitado a reflexionar sobre las dimensiones trascendentes, hay valores positivos como la libertad, la esperanza, el amor, que son un tesoro espiritual que debemos recibir con gratitud.
    Un abrazo y feliz Navidad.

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  3. Si, amiga, la soledad, deja de ser soledad, cuando se llena de ese algo... Hermosa reflexión, que me hace pensar. Y estoy de acuerdo con Loli, esos valores positivos son a los que tenemos que abrazarnos. Te deseo feliz Navidad, amiga. Besos.

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