¡Señor!
Y sé que me sientes,
Señor, cuando rezo;
cuando estoy callada
por sentir no expreso
tanto sentimiento
que llena mi pecho,
prefiero guardarme
del mal en acecho.
Y sé quién me quiere
y no..., no digo nada,
lo dicen mis horas
del alma callada,
que sueña en auroras,
sabiendo a quién ama
¡Y sé quién me llora;
camino de vuelta
cuando vuelva sola!
Ya no pido nada,
mis pasos se pierden,
por otros caminos
donde el tiempo muerde.
Pero si me besas
sabiendo a quién ama
¡Y sé quién me llora;
camino de vuelta
cuando vuelva sola!
Ya no pido nada,
mis pasos se pierden,
por otros caminos
donde el tiempo muerde.
Pero si me besas
será un beso frío

Otra oración llena de ternura, gracias.
ResponderEliminarUn abrazo.
¡Gracias, Poeta Amigo!
EliminarHay talentos en las brumas
que son presos de la Nada;
necesitan verse aislados
en el viento como plumas...
Son de un ángel que las pierde de sus alas.