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viernes, 5 de marzo de 2010

De mi nada

La vida propia es una página abierta cada día, que conseguimos escribir y leer nosotros mismos. Por eso siempre la estamos corrigiendo porque no estamos del todo contentos con el contenido. (alattkeva-10)


Esto mismo me propongo cuando pensaba lo que ahora escribo. Lo dejé donde no debía  estar y, donde mejor está es aquí en mi blog. Nadie mejor que yo puede saber  de qué  hablo y por qué opino así.


Indudablemente que hay una presión por educación donde entran igualmente más vidas que nos rodean, aunque seamos responsables de la propia. Somos una parte importante para otras vidas por los lazos que nos unen, donde se agita el propio ser con la Fe y el Amor. Convicciones y valores. Pero como todo está tan enrarecido- como en todo tiempo de cambios- El contexto no favorece muchos de nuestros pensamientos, pues para los más jóvenes "arrastramos un retraso que no encaja  o no sabe enlazar con los tiempos que corren, rechazándolo, criticando antes que ponernos a entenderlo siendo tolerantes con 'su tiempo', el que ellos viven.  Hoy en día, parece que hablar de valores tradicionales, no es lo correcto, porque cada uno  o cada corriente ideológica, los interpreta como mejor les parece para que comulguemos con ellos como quieren, estando muy distantes de las verdaderas reglas morales que los enmarcaban en su principio. Todo parece que necesita 'evolucionar y adaptarse a la vida moderna de cada periodo', como cada doctrina religiosa y política los da a conocer a su manera, cuando son  propios de todos y nos permiten acercarnos, más que a dividirnos.


La Fe para quien la necesita debe estar al margen aunque forme parte de unas convicciones morales, pero sí engrandece el hecho de asumir esos mismos valores con ella presente; nos reconforta y nos regala una razón para mantenernos espiritualmente a gusto y, si ella y el Amor no podríamos resolver los amores  pequeños de los que dependemos cada día. Porque el amor humano está por encima de otras apetencias por más prioritarias que sean individualmente. Por eso a lo largo de la existencia sacrificamos mucho de nuestras razones de ser nosotros mismos, por darlo a los que amamos. Si no fuese así todos quisiéramos los mismos objetivos, entonces no sabríamos de la felicidad que produce el sacrificio por amor o la renuncia por lo mismo. Es una desventaja en ocasiones pensar que nada somos sin el mundo que nos rodea y, hasta nos asalta de forma inquietante cuando vamos pasando por la vida,  y comprobamos que el tiempo vivido no nos ha dado aquello que hubiésemos deseado conseguir, como haber experimentado los sueños que no se realizaron por tantos escollos reales y, otros económicos, pues preferimos que otros gozaran de esa oportunidad, aunque también lo disfrutamos a nuestra manera y a su lado, viendo su semblante iluminado de alegría.  


Los encadenamientos de las cosas son puro azar o están programadas antes de ser parte de la vida. Y todas las situaciones que se dan y conocemos en la vida y, en las que nos vemos, son parecidos a esa serie de hechos que nos hacen individuos desde el momento en que los gametos entran en juego... -Es un mero ejemplo- Es como un desencadenante de situaciones ya previstas y perfectas - sí, digo 'perfectas' - porque se van haciendo las cosas de la vida tal como se programan, aunque no nos gusten  se espera de nosotros una respuesta, un resultado (...) En este caso de la vida con ele ejemplo anterior hay un resultado: otro ser vivo. 


La pregunta también es esta: ¿El azar o las casualidades están ajenas o no a nuestras propias necesidades como individuos, con derecho a hacer esto u lo otro para ser felices? Porque así lo creemos y también se nos ha dicho. El venir al mundo es para ser felices"... ¿Y qué entre todo lo que nos espera acá con tantas responsabilidades de todo tipo que nos caen, ya sea en solitario o con una familia que formemos? 
¿Es este el fin del ser humano acá en el mundo que conoce y razona, tal así como se nos presenta o le vemos?  Fácil es que lo diga un teórico social, un filósofo o un pensador  que necesita sacarse teorías de la maga, para vender ideas o transmitir  con tanta seguridad y de forma irresponsable.


Hay demasiados factores que nos van 'llevando' de forma real pero apenas subliminal, a una realidad que creemos que no es justa o está desajustada por completo en lo esperado. Pero no es así, es que nos vamos rodeando de circunstancias que tienen cerebro, vivas y pensantes, llámese amigos, familia, conocidos, maestros, ideólogos, pensadores de renombre, profesionales que sí saben  o 'maestrillos' farsantes y charlatanes que son los que abundan. De alguna forma, si no leemos o conocemos la fiabilidad en que se basan sus mensajes, podemos equivocarnos. Y todo ello, bueno y malo, interfiere en nuestro pensamiento, con sus respectivas teorías sobre una determinada forma de ser y pensar, que cambiará poco a poco nuestros pensamientos. Medios para informar abundan y de todo tipo, falta saber cuáles son ciertos y cuales no. Si no sabemos cribar  las cosas y el entorno que nos rodea y les rodea a esos medios, que llevan siempre encima sus propias necesidades de 'vendernos' su idea, estaremos perdidos si no nos preparamos para evitarlo; por lo tanto van entrando en nuestro círculo aquello que puede no favorecer . Todo ello condiciona  la propia  vida sin que nos demos cuenta, interviene en cada realidad queramos o no (Ejemplo subliminal y virtual: "Facebook") ; aún estando 'avisados' o  completamente despiertos o conscientes de lo que nos puede pasar, lo que significaba ese riesgo de lo que llega desde fuera, cuando desconocemos a nuestros interlocutores, aunque no siempre sea así en la mayor de los casos, lo admitimos  seguros de nuestra lealtad a nuestros principios porque confiándonos a los ajenos. Creamos o no lo que nos puede cambiar o alterar para mal y, en otros casos positivamente, es un riesgo que debemos asumir antes. No nos cambian porque nos atan y obligan, no será por la fuerza y sí por nuestra voluntad. Así mismo, desde que salimos de nuestro hogar y damos un primer paso, ya los sentidos están tomando una información dando un giro a la propia realidad del día a día, dejándonos otras expectativas que no sabremos cómo se desarrollaran hasta que sucedan, porque nos entran dentro y no siempre por los ojos. Se nos puede dar amistad real, pero también una ilusión virtual, simplemente es un 'tanteo' o 'toque' curioso para saber de nuestra realidad, si somos gente merecedora de confianza o simplemente menos que no interesamos para nada. "La utilidad o el oportunismo están en todo mamá y tú eres muy confiada, porque eres una persona buena, todos no piensan como lo haces." -¿Esto me advierten los hijos, pero cómo saber que los otros se den cuenta que yo soy así?  Indudablemente es siempre un riesgo que correré o no por mi cuenta. Pero no cambio, eso lo tengo bien seguro. Sólo estoy advertida.


Hablo como una persona adulta y con cierto bagaje y cultura. ¡Daros cuenta lo que se le da a los niños y jóvenes a través de estos medios virtuales! ¿Es buena la calidad de la primera enseñanza y la siguiente, hasta llegar a la Universidad u otro tipo de estudios técnicos, como para estar  completamente  preparados los adolescentes y los jóvenes, proclives a dejarse de llevar de "cantos de sirenas"?
 Todo depende desde el inicio, desde el hogar, su verdadera escuela. ¿Pero cómo sí escasamente los padres tienen tiempo para dedicarlo a los hijos cuando trabajan y, cada vez se tienen los hijos más tarde, casi al borde de no poder traer aunque sea uno de muestra y alegrar el corazón de sus padres y abuelos, que como es lógico estarán más envejecidos para afrontar esa etapa, cuando quedan los nietos en sus manos. Algo no marcha bien en todo esto tal como se lo plantea el mundo. La gente joven  raramente ya se engancha a un trabajo estable o "para toda la vida", como para unirse, crear una familia y tener su propio hogar. Si no es con ayuda pocos podrán hacerlo y la solución es sobrevivir de alguna manera, como los viejos están demasiado reviejos para atender a los hijos, pues al asilo y, esos hogares que dejan sus padres siempre serán una ayuda para adaptarla a sus sueños y empezar otra historia y, los abuelos, se convertirán en visitantes esporádicos de sus nietos hasta que el cuerpo aguante.


La vida del ser humano como el sueño de paz que anhela el mundo, no podrá ser real, tal como estamos  divididos por intereses diferentes en esa calidad de vida, para jóvenes y mayores; más cuando la sociedad ha tendido por necesidades económicas a inmigrar y Europa, convirtiéndose en una sociedad multi-racial, hay muchas culturas diferentes, muchos intereses igualmente; nadie se pone  de acuerdo en cómo llevar mejor el mundo y los intereses de cada pueblo que lo habita, porque incluso en cada  hogar hay fronteras que limitan hasta el abrazo. 


La inquietud de ser de la 'nada' para la 'Nada' es más que un 'vacío'. Es cuestión de que en las diferencias que nos separan de otros pueblos, como de otros compatriotas por el hecho de su credo religioso o político, podamos llenarnos con lo que nos une en ese vacío. Sólo por armonía, paz o tranquilidad, pensando en el techo de todos, este pequeño solar del Universo que habitamos, el planeta Tierra.


Entonces, nos vemos sorprendidos por nosotros mismos, individuos que creemos apartados del montón, no pertenecientes a 'la masa' por el valor que nos damos individualmente, pero no tan diferentes a la gran mayoría, ¡es que nos desconocemos de lo que somos  capaces, hasta el mismo momento que nos pasa y todo nos cambia! Basta pertenecer a un ejército para ser enviado a un país en guerra, por  cuestiones de tratados políticos, para que se mate o se eliminen vidas, precisamente donde no se nos ha perdido nada, pero  resulta que hay que ser solidario con la política ajena, cumplir con las leyes, los juramentos y traer héroes hechos 'fiambre' porque "han servido a la patria".


Cuando ocurre algo que nos frena o para, señalándonos, teniendo principios y nosotros mismos lo hacemos, transgrediendo nuestra ética, entonces nos enfrentamos a unos resultados que no sabíamos, de lo capaces que podemos ser hasta que nos pasa. La parte negativa de la existencia nos acecha a cada momento y es el factor suerte o azar, que está en juego constantemente jugando su basa. Si nos ocurre algo que no nos gusta sabiendo que hemos cometido un error, no es que somos estúpidos,  inútiles o pendejos y hasta podemos ser unos infelices, miserables, odiosos, torpes, olvidadizos... ¡Es que de todo nos podemos decir en estos casos y nos dicen con razón... Aunque no empuñemos armas o hagamos nada directamente contra la vida ajena, pero sí  indirectamente con nuestra actitud pasiva, por olvido, por creernos en el que nos brindaba confianza y sólo deseaba saber más..., pero lo hizo tan astutamente por abesado en el trato social que apenas nos dimos cuenta cuando ya fallamos. A ese no le pasará nada, seguirá tan  simpático y amigo de sus amigos, pero nos ha jodido la realidad y se ha salido con la suya, dejándonos como buscaba, quería, y había pronosticado que podría pasar (...) ¡Pero nos quitó de en medio que era lo que deseaba! 


La vida está llena para quienes lo saben de soluciones  ingenuas o engañosas, que sólo sirven para afianzar en otros lo que a nosotros nos falta: confianza, seguridad o astucia para saber vivir como ellos, siendo  unas fieras o lobos para conseguir objetivos. No siempre nuestra realidad gusta a otros por lo que sea, somos sospechosos de todo lo que se les pueda ocurrir y nos juzgan antes de conocernos a fondo. Estamos a merced de criterios u opiniones regaladas, como de seres con doble piel para poder ejercer de escapistas de problemas, engarzando sus fallos y hasta su falta de ética, al inexperto que se ve sorprendido por la habilidad de su doble juego. Se retiran a tiempo, vomitando su fingida  indignación y nos hacen culpables para que otros sufran por nuestra culpa, pero ellos salen airosos de lo que arman....con el "cuéntame que yo te contaré...o mira, yo opino esto..." Saben que nos tienen pillados de algún modo y que nunca diremos nada que pueda dejarles desnudos, lo que no saben es que ya sabíamos que no eran de confianza y eso, es lo que más les duele, por eso trabajan para conseguir lo deseado y demostrarlo. 


No somos nada importante ante una gran mayoría de personas, cuando no tenemos socialmente un nombre  conocido que destaque en los medios y ellos conozcan. No somos nada ante su realidad porque no favorecemos la suya en lo que más les interesa, su economía o su subida al escalón. No somos nada porque aún siendo buenos que sí reconocen, no podemos darle las expectativas que favorezcan su realidad tal como hubiesen deseados. Somos un estorbo y una pérdida de tiempo en sus vidas o en su bolsillo si llegasen a ayudarnos; no somos nada porque no podemos ofrecerles fiestas, saraos, presentaciones, amigos relevantes que puedan servirles a sus necesidades y sueños personales, que pueden favorecer su imagen. Por eso se nos deja de lado.  Pero sí nos dice con cara de circunstancias: "Oh, chica, me sorprende que tanto como sabes  y lo bien que se te da esto u lo otro, no hayas salido adelante porque tú, te juro que vales mucho, con la guapa que eres y buena persona! Menudo halago te echan encima con tamaña sonrisa y te dan dos besos y te repiten eso de animarte zalameramente para que... "¡no dejes de luchar , ya me dirás, llámame si  necesitas consejo que yo de eso sé mucho, eh!" 


La frivolidad del medio que les rodea y conocen bien les da seguridad desde la cuna. Sus criterios evalúan futuros y se cargan ilusiones, pero no por maldad, es que ni se dan cuenta de cómo dejan su huella en los que están socialmente por debajo de su mundo. "Pero es que el mundo es así, dios ha hecho así la vida y yo, aunque ayude, ya sé que no la puedo arreglar, porque es 'su karma', su destino, estaban programados desde antes de nacer...y, mi vida es el aquí y el ahora, no tengo por qué sufrir  por lo que no soy responsable..." 


Este tipo de seres brillantes e inteligentes en apariencia nos dejan  interrogantes y vacíos. Podemos hasta disculparlos  y admirarlos, pero sorprende  comprobar que están seguros de su espiritualidad, como tocados por la mano de Dios... Yo le añadiría algo que me dijo un día un hijo muy enfadado al no hallar el trabajo que buscaba por no formar parte de la lista teniendo la puntuación alta: "Mamá, es que hay seres que nacen con una flor en el culo"... Me quedé a cuadros porque no había escuchado tal frase, pero reí un rato pensando en las raíces de la planta y le dije que porqué no le había pedido un esqueje..., que era cuestión de tener buena mano y sembrarla yo misma... ¡Ni se te ocurra mamá, ya tengo suficiente con lo mío para que me salga un matorral y no pueda ni vender las flores con la suerte que tengo! 


La gente que suele portarse mal con otros semejantes, que les juzga así tan atrevidamente sin apenas conocerles, puede causar graves trastornos y desequilibrios en la salud; trastornos difícilmente curables por el desprecio con el que les tratan. Están convencidos que obran bien y eso no es así. Pues todo resultado afecta y modifica la imagen que se tiene  de sí mismo y muchas cosas de la vida, convirtiendo su vida en un freno o fracaso.  Es la medida del tiempo con 'su vara' conforme pasa el mismo por nosotros el que nos puede hacer reaccionar positivamente y luchar para no caer en desventaja, porque en el fondo eso es lo que se espera, no 'un competidor' que, teniendo menos experiencia, ni carrera universitaria es capaz de hacer cosas interesantes.  La importancia que ello tiene sólo se puede interpretar como respeto a los resultados que nos maduran, pues el amor es dolor y sacrificio; mejor  diría, renuncia, y por lo tanto aprendizaje silencioso. "La vida es una escuela" donde siempre somos alumnos y maestros.


A lo largo de mi vida me he hecho muchas preguntas, ante  situaciones que me hacían no ser yo misma, al renunciar  a muchas cosas de la propia vida para satisfacer la de los otros, propios y ajenos: A los más queridos en sus deseos, pretensiones, ansiedades, ilusiones y también por la economía que condiciona, etc. Conforme se va avanzando en la realidad, tiempo cronológico y personal, dentro de cada interior  nos vamos poco a poco sobreponiendo a las circunstancias que se hayan dado, para aceptarnos mejor pero mejorando y corrigiendo lo que somos por nuestro bien, no por cómo otros opinan y hasta se aventuran a juzgar nuestro todo. Entonces es cuando nos convierten en 'nada' (podríamos ponerle otra palabra más dura y despreciable: "¡mierda!") ¿Y por qué? -también me he preguntado muchas veces-  ¿Por qué callo lo que otros opinan, los que otros dicen de sus amigos, familiares, gente que merece un respeto por su condición social, raza o color. ¿Por qué no dar un golpe sobre la mesa y hacer esto u lo otro estando aún sana, y llena de vitalidad para ser escuchada? ¿Qué se consigue? No, no lo hacemos porque no pertenecemos a esa clase de seres que reaccionan así con ira, hay que valer para ello y sostenerse  para siempre en esa fuerza, no en una eventual necesidad que al siguiente día se derrumba y dejamos ver "la maleta delos hierros viejos"... Creo que nos  merecemos un respeto primeramente y otro, el resto de los que así piensan u opinan de los otros. Nada conseguiríamos por hablar cuando no pudimos hacerlo en el momento. No somos de los que les crece la flor... 


El noventa por ciento de mi realidad es transparente...."¡Eso es lo malo, mamá, no ves que desnudarse no está bien en estos medios cuando no eres importante!" 
Sencillamente porque siempre el ser humano tiene un diez por ciento que le pertenece. 'Su diezmo moral' es suyo y Dios se lo administra, aunque intuyamos que muchos  o miles de individuos dan más de lo permitido y por ello sufren mucho más, sin ser tan transparentes, van con su problemas o angustias a cuestas. 


Cuando escribo soy el reflejo de lo que pienso, tan real como sale de mi interior con todo lo que he recopilado en vivencias y siento en mi corazón; diremos que son parte de una 'salida inteligente', terapia para la vida, que permite reconciliarse con el 'Yo' más profundo, para ser e intentar vivir en paz con el mundo, aunque litiguemos con nosotros mismos y nuestro entorno. Cada ser humano tiene sus propios recursos de control para no frenarse en seco y mandar al carajo su realidad, poniendo fin a tantos conflictos o los pocos que puedan alterar su vida.  Le llaman equilibrio, otros, educación y en general, saber convivir. Pero nunca olvidamos que somos proclives a dejarnos llevar, ser en el hacer 'masa' imperceptible dócil o maleable al medio en que estamos. Somos movimiento si nos dejamos llevar y no siempre somos dueños de nosotros mismos, por muchas razones, pero es allí donde ponemos la voluntad del dominio para sentirnos mejor.


 ¿Existe el chantaje del amor? ¿o nos aplicamos el mismo para que otros no sufran por nuestra culpa? Y es que está siempre por encima de nuestros criterios, el amor, la fe y por lo tanto el dolor, el sacrificio y la renuncia, es  siempre mejor que 'NADA'.
Lo triste es que hay un resto que ni lo piensa, ni sabe , ni le educaron para ser así. Por lo tanto cree que lo que se le da u ofrece,  es porque es parte de un derecho que le pertenece sin dar a cambio NADA.


¡Que nos zurzan por consentirles salirse con la suya! 




Elisa
Marz/110

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