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sábado, 6 de diciembre de 2014

Dos poemas

Amiga angustia

Amiga Angustia,
mi pluma está agónica
porque se aflige ante el tiempo que pasa
describiendo dentro la soledad del alma.

Se aflige el mismo cuerpo en su osamenta
sabiéndose cárcel de cada ser vivo.
Masmorra del mundo y su castigo
donde la queja no ayuda a su dolor ni al miedo,
porque se olvida del gozo y de su orquesta de sueños,
como del instrumento viento, soplando el aire que respiras.

Se camina en la esperanza de los vivos con Las Parcas,
porque, quien no vive en el reino de la luz viene de las sombras,
ellas rompen futuros y van repartiendo desdichas,
burlándose de los ingenuos humanos soñadores.
Esos frágiles seres que aún piensan en su cuerpo.

Quien no se olvida de su destino es el que teme
al más cuerdo de todos, su Señor.
Pues sentado sobre el monumento de toda angustia,
aún es su servidor y su consuelo.

Sobre todos los ayeres se amontonan las palabras,
promesas como un placebo de pasos sin encuentros.
Y, es y será, Él, el paladín de los instantes.
Por eso el viento solfea cantos a las etrellas
reparando el latido del último suspiro que le llega.


A. Elisa Lattke V


Irreverente


Yo no sé qué he de hacer
para sentirme viva,
irreverente el cuerpo busca sus motivos
porque en esta casa nuestra, hecha de huesos,
la angustia teme apoderarse del miedo. Enjaulada.

Se vive, sí, como sobre cadáveres de espanto
y, ebrios de placer, soñamos en el hocico de una fiera
que va consumiendo nuestros pasos.

En el abajo y el arriba nos descubren desnudos
e incapaces de ser aquéllo que soñábamos.
Nos consuela haber sido de la tierra huerta para la cosecha
y, en la derrota del barro ya cansado por labrado,
somos en barbecho con lo que no se cuenta del invierno.

Sin darnos cuenta, muchos de nosotros
buscábamos a Dios... ¡Y estaba dentro de nosotros!
En los caminos de todos los surcos ya sembrados
el era y es el Ser Supremo y será nuestro consuelo
y, por alguna razón inquebrantable,
seremos sus elegidos al alba,
su siembra y sus semillas.
Ahora, el hórreo guarda en su zurrón sus sueños.


A. Elisa Lattke V.

3 comentarios:

  1. Quizás somo más los que buscamos lo mismo.
    Un abrazo en la noche.

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  2. Tal vez no hemos sido conscientes de que el amor es más productivo, pero advierto un cambio, en estos momentos no son pocos los que buscan el conocimiento y el bien natural. Tus palabras sugieren, como todo lo que se escribe para hablar de la vida.
    Un saludo y buen domingo

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  3. Siempre me dejas pensando. Eres una gran poeta querida Elisa.
    Abrazos.

    ResponderEliminar

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