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viernes, 14 de octubre de 2011

El Cuento

Este era un cuento deseoso de ser  algo y por fin reconocido después de andar dando tumbos por la vida, creyendo que todo lo sabía. Hasta que le presentaron a la Razón  que iba de mano de la Historia, que a su vez iban acompañadas de la Lengua, la Creatividad y la Fama.

 El pobre no cabía en sí de gozo cuando la Historia le cogió en brazos y sentándolo sobre el regazo, lo abrazó con gran tristeza... ¡Estaba tan desnutrido y contrahecho que daba pena verle! 

Sobreponiéndose a la impresión al ver la expresión de la gran dama, no pudo evitar  sentir  conmiseración al ver cómo lo miraba, dándole verdadera vergüenza  por creerse algo más siendo tan poca cosa. Entonces se acercó con una sonrisa comprensiva, la Lengua, y con toda su ternura lo apretó contra su pecho, introdujo una de sus manos en el mismo y enseñándole uno de sus hermosos y desnudos senos, se lo ofreció... Fue cuando entendió lo que realmente le hacía falta por mamar y aprender más de la vida; así que se agarró fuertemente a la voluminosa teta de su lengua materna, agradeciendo a su benefactora el inicio de una buena crianza. La Razón asistía complacida y le acariciaba la cabeza dándole un beso en la frente.

Estuvo mucho tiempo sin dejar de succionar el preciado líquido de sabiduría. Necesitaba nutrirse. Se había dado cuenta de lo que realmente le faltaba, pudiendo estar seguro de ahora en adelante que con ese alimento tan generoso, no sólo iba a crecer para conseguir el resto, pues la Creatividad ya lo conocía y se encargaría de mimarlo en su desarrollo-... y, la Fama, era lo de menos si  tenía que luchar para sentirse tal como deseaba, recobrando su dignidad ante el resto de sus competidores. Así que utilizo su fuerza interior,  su paciencia y experiencia y, la Razón, se puso de su parte. 

Cuentan del cuento que llegó a ser parte de la historia y que gracias al dominio del lenguaje consiguió su objetivo. Se casó con el Relato, tuvo a la Novela y el Ensayo, los cuales le dieron nietos, tantos, que se llenaron los anaqueles de páginas con infinidad de narraciones y, la Fama, le concedió el premio que se merecía.

Elisa. 

2 comentarios:

  1. Un magnífico cuento Elisa y muy bien nutrido de metáforas, por cierto!

    Mi enhorabuena.

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  2. Excelente cuento, que deja tantísima lección para aprender.
    Besos, buen finde querida Elisa...

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